La basura es una problemática que preocupa a esta gestión. Por eso, se está trabajando en un proyecto integral en el que se incluye la planificación e implementación de la recolección de basura diferenciada, separando los residuos orgánicos del papel, plástico y vidrio.

El propósito de esta diferenciación es la posibilidad de reciclar plástico, papel y vidrio. En el caso del plástico, el Municipio adquirió una prensa cuya función es compactar este material para venderlo y poder reutilizarlo mediante un proceso de reciclado.

En cuanto al vidrio y al papel, se están analizando las opciones más adecuadas para su reciclado.

Para comenzar, la idea sería colocar canastos en sectores estratégicos de la ciudad para que la gente se acerque a depositar tanto el plástico como el vidrio. Habría un canasto identificado para cada uno de estos materiales. En el caso del papel, se recolectaría en el Corralón Municipal, dado que no puede permanecer afuera porque puede deteriorarse con las variadas condiciones climáticas.

La implementación de este mecanismo de recolección de residuos implica un gran proceso de aprendizaje en toda la población, partiendo del concepto de que los ciudadanos generamos la basura, y somos nosotros los responsables de darle el destino menos perjudicial para nuestro medio ambiente. Incorporar este nuevo hábito es un proceso lento y complejo, que se facilitará si cada uno de nosotros asumimos nuestra responsabilidad y aportamos nuestro granito de arena.